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mayo 27, 2008

Sydney Pollack


1 de julio de 1934 – 26 de mayo de 2008

fue un director de cine, productor y actor ganador del premio Oscar.

Nació en Lafayette (Indiana), en una familia judía de inmigrantes rusos, de donde se trasladó a Nueva York para proseguir su carrera teatral. De 1954 a 1960 estudió y enseñó interpretación e intervino en varios montajes de Broadway. De 1960 a 1965 dirigió más de 80 espectáculos de televisión y ganó varios premios Emmy.

Luego de dirigir programas dramáticos para la televisión, comenzó su carrera en el cine con The Slender Thread, en 1966.

Después de un irregular comienzo como director de cine, fue nominado al Oscar en 1969 por Danzad, danzad, malditos, también premiada en los festivales de Cannes, Bruselas y Belgrado. Realizó varias películas protagonizadas por Robert Redford, entre ellas Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), con la que obtuvo un gran éxito de crítica que se repetiría en el filme Tal como éramos (1973).

En la década de los 80 destacó por Ausencia de malicia (1981), con Paul Newman, y Tootsie (1982), con Dustin Hoffman, película que obtuvo 10 nominaciones al Oscar. En 1985 ganó este galardón por la dirección de África Mía, protagonizada por Robert Redford y Meryl Streep. Otras películas de su filmografía son Yakuza (1974), El jinete eléctrico (1979), Habana (1990), La tapadera (1993), Sabrina (1995) y Caprichos del destino (1999). Como actor ha intervenido en un gran número de producciones, como la propia Tootsie, Maridos y mujeres (1992, de Woody Allen) o Eyes Wide Shut (1999, de Stanley Kubrick).

El cineasta falleció el 26 de mayo de 2008 en su casa de Los Ángeles a causa de un cáncer diagnosticado 10 meses antes.


Filmografía selecta
La interprete (2005)
Sabrina (1995)
La Firma (1993)
Havana (1990)
África Mía (1985)
Tootsie (1982)
El Jinete Eléctrico (1979)
Tres días del cóndor (1975)
Tal como éramos (1973)
Propiedad Condenada (1966)


Entre muchas otras.


Fuente: Wikipedia

2 comentarios:

Tony dijo...

Un genio, si señor.

Anónimo dijo...

un grande se ha ido.
pero su legado permanece